Introducción
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Encefalitis: datos resumidos
¿Qué es exactamente la encefalitis?
Encefalitis significa, sencillamente, inflamación del cerebro y se trata
por lo general de una consecuencia muy rara de una infección viral. La encefalitis
es diferente de la meningitis, que consiste en una inflamación de las membranas
que recubren el cerebro (las meninges) aunque esto también puede ser el resultado
de una infección bacteriana o vírica.
¿Cuántos tipos de encefalitis existen?
Existen fundamentalmente 2 tipos:
Encefalitis vírica aguda, en la cual el virus ataca directamente al cerebro.
Encefalitis postinfecciosa (también llamada encefalomielitis aguda diseminada
o EMAD), en la cual una infección del exterior del cerebro da lugar a que
el sistema inmunitario del organismo ataque al cerebro.
¿Quién puede padecer encefalitis?
Cualquiera, aunque estadísticamente, los grupos de edad de mayor riesgo se
encuentran entre el nacimiento y los 7 años, entre 16 y 25 años, y
por encima de los 55 años. La incidencia anual estimada en el RU y en la
República de Irlanda es de 4 por 100.000.
¿Qué causa la encefalitis?
Los virus responsables son a menudo virus comunes. Incluyen sarampión, paperas,
gripe, enterovirus (virus estomacales) y herpes simple (el virus de las llagas del
resfriado). En la mayoría de los casos, el virus involucrado no se identifica.
¿Cuáles son los principales síntomas?
A menudo, la encefalitis comienza con una enfermedad de 'tipo gripe' o con dolor
de cabeza. Los síntomas que indican que se trata de una enfermedad más
grave aparecen a continuación y normalmente incluyen “alteración
del nivel de consciencia”. Estos pueden incluir confusión, somnolencia,
ataques (convulsiones) y coma. Otros síntomas pueden incluir aversión
a la luz brillante, incapacidad para hablar o controlar los movimientos, cambios
sensoriales, rigidez de cuello, comportamiento inusual, así como otros síntomas
dependiendo del área del cerebro que haya sido atacada.
¿Cómo se diagnostica la encefalitis?
El diagnóstico de la encefalitis se realiza cuando existen evidencias de
inflamación. La gama de posibles síntomas y el ritmo de su desarrollo
varían ampliamente y no sólo se encuentran en la encefalitis, por
lo que puede resultar difícil llegar a un diagnostico.
¿Cómo se excluyen otras posibilidades?
Una punción lumbar excluirá la meningitis bacteriana y tratará
de detectar el virus del herpes. Una gammagrafía cerebral (TC o IRM) excluirá
los tumores cerebrales, aneurismas y accidentes cerebrovasculares y mostrará
la magnitud de cualquier inflamación. Los análisis de sangre excluirán
encefalopatías metabólicas.
¿Cómo se trata la encefalitis?
Es importante un rápido tratamiento con Acyclovir. Acyclovir es un agente
antivírico eficaz contra el virus del herpes. Aunque no siempre se identifica,
el virus del herpes simple (el virus de la llaga del resfriado) es la causa más
frecuente conocida de encefalitis en este país. No existe tratamiento específico,
en este momento, para cualquier otro virus que infecte el cerebro. Otros tratamientos
pueden incluir anticonvulsivos para controlar las convulsiones y sedantes para reducir
la agitación. También pueden ser necesarios los cuidados intensivos
con ventilación en casos graves a fin de reducir la inflamación del
cerebro. Pueden administrarse antibióticos para tratar las infecciones bacterianas.
¿Se recuperan las personas?
Las células nerviosas pueden resultar dañadas o destruidas tanto por
la infección vírica como por la extremada presión que se produce
como resultado de la inflamación, lo que se denomina “lesión
cerebral adquirida (LCA)". Por lo tanto, es probable que se produzca cierta
pérdida de la función cerebral como resultado de la encefalitis. No
obstante, en algunos casos, esta pérdida se produce en una escala relativamente
pequeña, teniendo como resultado una discapacidad de muy poca entidad, como
por ejemplo cierta pérdida en la rapidez de pensamiento. En otros casos,
los daños pueden ser de gran alcance, desembocando en discapacidades significativas.
La recuperación tiende a ser larga y lenta y se ve ayudada por un programa
de actividad y descanso. Se recomienda la consulta con un neuropsicólogo
a fin de determinar, si las hubiera, las funciones cerebrales que se han visto afectadas
y el modo de maximizar su recuperación.
¿Cuáles son sus efectos posteriores?
La encefalitis afecta a la persona a largo plazo de muy distintas formas. Con frecuencia,
se describe la aparición de cansancio, cefaleas recidivantes, dificultades
con la memoria, la concentración y el equilibrio, así como accesos
de cólera, fluctuaciones del estado de ánimo, agresividad y torpeza.
La epilepsia, además de ser una característica de la enfermedad aguda,
puede desarrollarse semanas o meses después de que la enfermedad haya remitido.
Los problemas físicos pueden incluir debilidad en un lado del cuerpo, pérdida
de sensibilidad y de control de las funciones y movimientos del organismo. Los problemas
con el habla y el lenguaje también son características frecuentes.
La rapidez de pensamiento y reacción puede verse reducida.
Mortalidad
En comparación con otras enfermedades infecciosas, la encefalitis presenta
una alta tasa de mortalidad. La enfermedad puede resultar mortal con mucha rapidez,
causando un tremendo trauma para toda la familia. Resulta difícil de entender
porqué una infección vírica en el mundo moderno puede tener
consecuencias tan devastadoras.
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